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domingo, 10 de mayo de 2015

Vida

Nos hallamos rodeados
de cielo e infierno
vaivén que nos puebla
hasta el alma de dudas
al ser el camino
tan duro e incierto
nos tientan atajos
si el temor nos abruma.
Porque cuando te enfrentas
indefenso al destino
muchas veces terminas
jugando con fuego
si a mitad de la lucha
te sientes vencido
no seas quien rompa
las reglas de juego.
No olvides jamás
que por algo vivimos
y que todos jugamos
la misma partida
aunque ancha es la senda
en la que existimos
siempre existe una luz
que nos sirve de guía.

Marcelo Posada
http://marcelodelacosta.blogspot.com.ar