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sábado, 30 de mayo de 2015

Desnudo

No importa si cobarde
o valiente he sido,
si mi paso por la vida
dejó huellas
o habré pasado por ella
totalmente inadvertido.
No importa si mi voz
fue escuchada
o mis poemas jamás
leídos,
si la tinta de mi pluma
fue mi sangre
o una simple hoguera
todos mis escritos.
No importa si alguna vez
me quisieron
tanto como yo he querido,
si fui palabra certera,
abrazo a tiempo,
sombra, luz,
calor o frío.
Nada me llevo,
ni dejo señales
de todos los hombres
que he sido,
pues habré de marcharme
débil y desnudo
como cuando a este mundo
he venido.

Marcelo Posada

http://marcelodelacosta.blogspot.com.ar

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domingo, 24 de mayo de 2015

De nácar desnudo

La luna se mece
en el mar de tus ojos,
se arrastra la arena
en tu piel de coral
de boca sedienta
dispersas la espuma
con manos que ofrecen
caricias demás.
Tus besos profundos
arrasan vehementes
las huellas tatuadas
en mí sin piedad
de nácar desnudo
te veo y me pierdo
cuando arde la noche
en tu vientre de sal.

Marcelo Posada

http://marcelodelacosta.blogspot.com.ar




domingo, 10 de mayo de 2015

Vida

Nos hallamos rodeados
de cielo e infierno
vaivén que nos puebla
hasta el alma de dudas
al ser el camino
tan duro e incierto
nos tientan atajos
si el temor nos abruma.
Porque cuando te enfrentas
indefenso al destino
muchas veces terminas
jugando con fuego
si a mitad de la lucha
te sientes vencido
no seas quien rompa
las reglas de juego.
No olvides jamás
que por algo vivimos
y que todos jugamos
la misma partida
aunque ancha es la senda
en la que existimos
siempre existe una luz
que nos sirve de guía.

Marcelo Posada
http://marcelodelacosta.blogspot.com.ar





sábado, 2 de mayo de 2015

Creación

Y esta fue su labor.
El primer día,
terminó con el vacío
cuando tus ojos separaron
la luz de las tinieblas.
El segundo día,
dejó en tus manos sus alas,
y desde un nido de sabanas
trazó en tu piel mi frontera.
El tercer día,
quiso en tu boca mi calma
transformándote en palabra
que se vuelca en un poema.
El cuarto día,
con la luna hechizada
y la luz de la mañana
talló tu nombre en mis venas.
El quinto día,
te hizo cántaro fresco,
reloj sin aguja ni tiempo,
medano y grano de arena.
El sexto día,
a la orilla del silencio
fuiste la ráfaga de viento
que corona la marea.
Y el séptimo día,
dispuesto a descansar,
finalizó su labor
y dejó al amor hacer su tarea.

Marcelo Posada

http://marcelodelacosta.blogspot.com.ar