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martes, 29 de diciembre de 2015

Depende




Que los ríos caudalosos
rieguen la faz de la tierra
y no se agote el deseo
de poblar hojas en blanco
con un manojo de letras.
Que no falte una plegaria
a la hora en que se reza
y frente a lo incierto
la cobardía se rinda
y el coraje prevalezca.
Que no importe el imposible
del desafío que enfrentas
cuando se escala desnudo
hasta la cumbre de un sueño
aunque su nieve sea eterna.
Que tu voluntad enarboles
al enfrentar la tormenta
y ya nunca retrocedas
si te intimida el rugido
de la amenaza en la fiera.
Todo ello depende
tan solo de tus fuerzas,
del tesón y el empuje
que dejes brotar del alma
al sentir que tropiezas.
Y si acaso te venciesen
las dudas y los miedos
cierra tus ojos, respira profundo
que morirás solo un instante
para resucitar de nuevo.


Marcelo Posada
© Derechos Reservados
http://marcelodelacosta.blogspot.com.ar

martes, 22 de diciembre de 2015

Navidad



Navidad

En precarios asentamientos
o tierras ancestrales,
en pueblos humildes,
caseríos perdidos
o fastuosas ciudades…
Con árboles suntuosos
o sencillos Belenes,
con velas en las mesas,
calcetines en la chimenea,
dulces y pasteles…
Con la llegada inesperada
o esperando a quien no viene
con el pan duro compartido
y el vino que se ofrece.
Con coronas de Adviento,
villancicos y novenas,
misas a medianoche,
posadas y pastorelas.
Con pequeños aguardando
al Niño Jesús, el Olentzero,
Santa Claus o Papá Noel,
en la nieve silenciosa
o en el rugir de la playa
con fuegos de artificio
o adornos de papel.
Desde el Ártico profundo
hasta la Tierra del Fuego,
desde la cordillera helada
hasta los Pirineos,
en la selva, los desiertos
o el hielo groenlandés…
todos a su manera,
todos a su modo
sin que importe la forma,
sin importar el como,
buscarán por la noche
una Estrella de Belén.

Marcelo Posada
© Derechos Reservados
http://marcelodelacosta.blogspot.com.ar

sábado, 12 de diciembre de 2015

Porque me lees



Porque me lees

Porque me lees más allá
de la tinta
te busqué en las copas vacías
y en la borra del café,
en los ceniceros marchitos
por la espera
y en la silueta que proyecta
mi mundo bajo tus pies.
En el abismo de la duda,
en la certeza transparente
y en las fronteras de mi fe,
en la quietud que antecede
al movimiento
y en las noches en que despierto
sin soñarte te soñé.
Porque me lees más allá
de la tinta
te busqué en la luz que olvida
su ceniza entre mis manos,
en el cofre que atesora
las virtudes
y en las rugosas aristas
del pecado.
En el carrusel de las horas
que se atascan,
por el óxido del tiempo,
en los relojes atrasados
y en la paciencia al aguardar
se apiade la luna de mis huesos
y señale tu tejado.

Marcelo Posada
© Derechos Reservados
http://marcelodelacosta.blogspot.com.ar

sábado, 5 de diciembre de 2015

Casi nada



Casi nada

Ya no quiero que me quieras
como sea
ni que me quieras como quieras
ni cómo te parezca, ni como puedas.
Es muy poco lo que te pido.
Solo pretendo que el amor
que nos una
sea como el aire que respiro.
A plena luz o en la penumbra…
en la tempestad o la calma…
que surja desgarrándote
el cuerpo
pero brotando desde el alma.
Solo así seremos solo uno…
solo así una sola llama…
es muy poco lo que te pido,
casi todo… casi nada.

Marcelo Posada
© Derechos Reservados
http://marcelodelacosta.blogspot.com.ar

sábado, 28 de noviembre de 2015

Dos billetes



Dos billetes

Era una noche como cualquiera, no recuerdo en que mes, pero era una noche igual a tantas otras. El frío arreciaba a esa hora en que escasea el tránsito cansado de los vehículos y hasta las ánimas por temor permanecen en sus sepulcros.
Él, esclavo de su debilidad, se aseguró que los bares ya hubiesen cerrado para evitar inesperados testigos. Ella, como casi siempre, estaba a mitad de cuadra, justo en el límite entre la acera y el asfalto. Bella, provocativa, sensual… aguardando la llegada de algún desconocido que al menos justificara la inclemencia sufrida.
Desde la esquina la vio. En un primer momento dudó en avanzar o solo verla y regresar. Sabía perfectamente que una vez iniciada la marcha y ser visto, ya no podría echarse atrás. Se aseguró por última vez la ausencia de miradas indiscretas y se dirigió a su encuentro.
Ella lo recibió con una amplia sonrisa y falsas palabras halagadoras. Él apenas movió la comisura de los labios. La investigó y fue investigado. La recorrió con su mirada, pero ella apuró sus ojos y lo miró fijamente esperando la pregunta habitual. “Cuanto”, dijo con una voz que intentaba fingir seguridad pero a la que le era imposible ocultar su nerviosismo. Ella, con un tono de experimentado mercader, le contestó “dos billetes” y sembró entre los dos uno de esos silencios que establecen una celosa distancia mientras se aguarda una respuesta. Él indagó en su bolsillo derecho, tomó los billetes pactados y quebró el puente que le habían tendido.
Ella fingió una sonrisa con su respectiva dulce y tierna mirada. Le preguntó si prefería la luz mortecina del farol público o el resguardo que ofrecían las sombras en la cercana entrada de garaje. Él prefirió la luz. “Quiero verte”, contestó ya mucho más decidido. “Como quieras”, recibió por lacónica respuesta.
Arrojó su goma de mascar ya sin sabor, se acercó a él y lo besó, de una forma absoluta, profunda, total. Casi con seguridad se podría decir que fue un beso común, rutinario y habitual  para ella… eterno  y portador de todo el amor del mundo para él. Sin cerrar los ojos, sintió que la soledad en ese instante se hacía añicos… que el cristal que lo separaba del mundo circundante se desintegraba y caía a sus pies.
Ella separó sus labios de los labios de él. Él cerró los ojos un instante y volvió en sí. “Listo bebe, ya está” fue lo primero que le escuchó decir. Supo que debía marcharse. Ella volvió a hurgar en la calle vacía, esperando otro desconocido, otro beso, otros dos billetes. Él regresó pisando las huellas dejadas en el camino por el cual había llegado. Volvió a sentir frío, y puso a resguardo sus manos en los bolsillos. Echó una última mirada a su alrededor para asegurarse no haber sido visto. Y sin mirar hacia atrás, dobló en la esquina y se marchó.

Marcelo Posada
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sábado, 21 de noviembre de 2015

Solo tu vientre




Solo tu vientre

Solo ante tu vientre
la noche se desnuda
y se presenta ante mis ojos
huérfana de agujas,
a la hora en que el pecado
desde lejos se hace carne
y con su embrujo insolente
te hará torrente en mi sangre.
Solo ante tu vientre
soy la envidia de los dioses
porque saben que te tengo
desde siempre sin tenerte,
pues arribando a la cumbre
de tu ansiedad en mi boca
desde el cántaro a la fuente
atesoro cada gota.
Solo ante tu vientre
toda culpa no es condena
cuando veo mi reflejo
que se rinde a la serpiente,
en el instante en que besas
la manzana que estremece
y con la hoguera ya encendida
en secreto me la ofreces.

Marcelo Posada
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sábado, 14 de noviembre de 2015

De mi



De mí

Cada poema es un brote
en las venas,
retoño sagrado de principio
a fin
con hebras de tinta reseca
se cubren las hojas
donde el verso nacido
echa raíz.
Cada poema es señal
en la sangre,
murmullo en ceniza
con propio matiz
desborda y eleva
mi sombra si arrastra
un sueño certero
que mece sutil.
Cada poema es un hijo
que nace,
que lleva tatuado
en su esencia
lo que soy, lo que fui
y cuando se marche
sin yo saber donde
sé bien que jamás
podrá olvidarse de mí.

Marcelo Posada
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sábado, 7 de noviembre de 2015

Creación





Creación

Y ésta fue su labor.
El primer día,
terminó con el vacío
cuando tus ojos separaron
la luz de las tinieblas.
El segundo día,
dejó en tus manos sus alas,
y desde un nido de sabanas
trazó en tu piel mi frontera.
El tercer día,
quiso en tu boca mi calma
transformándote en palabra
que se vuelca en un poema.
El cuarto día,
con la luna hechizada
y la luz de la mañana
talló tu nombre en mis venas.
El quinto día,
te hizo cántaro fresco,
reloj sin aguja ni tiempo,
médano y grano de arena.
El sexto día,
a la orilla del silencio
fuiste la ráfaga de viento
que corona la marea.
Y el séptimo día,
dispuesto a descansar,
finalizó su labor
y dejó al amor hacer su tarea.

Marcelo Posada
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sábado, 31 de octubre de 2015

Siempre





Siempre   

Siempre busco regresar
a mi universo de viejos abrazos
donde solitario retroceder el tiempo       
y así poder escribir casi a diario.
Solo con tinta construyo
mentiras o verdades
en cuatro líneas, ocho versos,
sobre papel o en el aire,
con esa tortuosa forma 
de castigar la hoja en blanco
alimentándola de palabras
sin poder saciar su hambre.
Siempre busco regresar
a ese lado más oscuro
que delimitan mis pasos
cobardes
con la sola esperanza
de hallar la botella arrojada
en la que he encerrado
sueños rotos, 
con todas sus señales
en las noches
en que la duda me supera
al no saber si soy la copa
o acaso el vino,
si la ráfaga de viento
que anuncia tempestades
o las aspas de un molino.

Marcelo Posada
© Derechos Reservados
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lunes, 26 de octubre de 2015

Registro Propiedad Intelectual poema "Como quieras"

La verdad, seré tan franco como cuando escribo. Una vez publicado mi poema "Como quieras" el día 24 de octubre de 2015 he recibido un comentario de Jenny Ballesteros "JEABELLY" que me ha caído muy mal. El mismo dice textualmente "Al leerla encontré que la he leído más de una vez, es importante en estos casos, presentar públicamente la evidencia del registro para claridad de los lectores. Vale la pena, porque es un hermoso poema". 
Sé que el plagio existe... estoy cansado de ver versos míos en poemas ajenos, blog con citas textuales a mis escritos y jamás he reclamado o comentado sobre ello pues creo en la libertad de la palabra. Siempre digo que los poemas una vez publicados son de todos y de nadie y cuando me preguntan si pueden compartirlos, publicarlos en otros blogs o simplemente regalarlos a alguien jamás me niego a ello, todo lo contrario, agradezco la generosidad puesta de manifiesto. Más de uno de ustedes saben perfectamente que es así. Pero ello no implica que deba aceptar pasivamente la puesta en duda de mi honorabilidad.

Adjunto con esta publicación el certificado de registro en Safe Creative del poema "Como quieras" y que es de mi absoluta autoría. Y aclaro que si nombro expresamente al lector en esta publicación es porque su comentario fue publicado en mi blog, está a la vista de todos y de ningún modo lo borraré. Pero si, a modo de opinión, me parece que un comentario de ese tipo debe estar adjunto a la prueba que pone en duda la honestidad del otro... no al revés, pues de esa forma se torna irrespetuoso e irresponsable. No alcanza con decir me parece haberlo leído más de una vez. Por lo tanto, invito a la lectora que si en algún momento tiene la prueba que demuestre mi falta a la verdad me la haga llegar que la publicaré con todo gusto tanto en el blog como en el muro de Facebook a consideración de todos, por supuesto con el nombre del autor y registro del mismo. Aquí estaré esperando. Cordiales saludos. Marcelo.

sábado, 24 de octubre de 2015

Como quieras




Yo te querré de la forma
que tu quieras que te quiera,
arribando a los umbrales
de tu cama o de la hierba,
o acaso en el verde oscuro
de los musgos en la piedra.
En las cumbres insaciables,
en tus valles y laderas
y hasta en el vértigo sinuoso
del deseo que vulnera.
Te querré en cada latido
de la noche mientras duermas
o en el leve zigzagueo
que dibujen nuestras piernas.
Yo te querré de ese modo
por quererte sin fronteras,
aferrado como naufrago
al vaivén de tus caderas
o en la ola que rendida
deja en tu boca la arena.
En mi sombra cuando arañe
los espejos que reflejan
tu desnudez en un cuarto
con las sabanas revueltas.
Te querré solo si quieres
sea la sangre de tus venas,
para así poder quererte
de la forma que tu quieras.

Marcelo Posada
© Derechos Reservados
http://marcelodelacosta.blogspot.com.ar

viernes, 16 de octubre de 2015

Solo tu nombre





Solo tu nombre

Si a todo el tiempo vivido
resto mis virtudes y defectos,
y las nueve lunas de tu vientre.
Si de cada noche de insomnio
rescato esa canción de cuna
susurrada por temor a que despierte.
Si dejo a un lado el vértigo al abismo
que separaba el acierto del error
y los puentes que por mi construías,
sabiendo que ante cada tropiezo
tus manos siempre estarían
dispuestas y tendidas.
Si me dejo llevar por la memoria
hasta los primeros pasos en la vida
de seguro hallaría la silueta
de tu sombra
como escudo protector a las caídas.
Desde el elixir de tu cuerpo
hasta la gota de agua,
desde tus labios en la frente
hasta la caricia de mañana.
Si quito todo ello, y el tiempo
en que de niño me soñaba ya hombre
verás que el resultado final
de mi existencia
será simplemente tu nombre.

Marcelo Posada
© Derechos Reservados
http://marcelodelacosta.blogspot.com.ar

sábado, 10 de octubre de 2015

De agua





De agua

La rama se mueve
febril y alocada
en la furia de un viento
que marca compases
relojes de plomo
retienen el tiempo
hasta que un rayo certero
lo vuelve a su cauce.
Torpe y furiosa
la lluvia golpea
el cristal que separa
mis huesos del mundo
contrasta ese eco
que deja en el aire
la ausencia de voces
y el silencio profundo.
Vestida de lluvia te veo
a lo lejos
y muere la espera
que tanto me ahogaba
el aguacero no cesa
y poco ya importa
si trae la tarde
tus besos de agua.

Marcelo Posada
© Derechos Reservados
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sábado, 3 de octubre de 2015

Espejo





Espejo

Con la humedad de tus labios
y el tacto en la palabra,
a la hora en que deseas
el antifaz de mi sombra
en tu lecho como almohada.
Con la caricia partida
a la mitad por la distancia,
y junto al sabor presentido
lo que piensas e imaginas,
lo que dices, lo que callas.
Seré los pasos que buscan
encontrarte en algún verso
y al saberte de papel
dibujaré con mi tinta
las aristas de tu cuerpo.
Y cuando sea tu desnudez
quien se presente ante el espejo
me hallarás aún sin hallarme
en la mitad de tu reflejo.

Marcelo Posada
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sábado, 26 de septiembre de 2015

Antes de ti





Antes de ti

Antes de ti,
esa secuencia rutinaria
de besos que se ofrendan
y sillones con la ropa,
de escribir poemas destinados
a persuadir en esos bares
de mesas solitarias y sin copas.
Antes de ti, caricias en la noche
que con la luz de la mañana
perdían la memoria,
y sepultadas por el tiempo
bajo sus escombros,
no acudían a rescatarme
por temor a naufragar
en el insomnio.
Antes de ti,
la continua penitencia
que comulgan los amantes,
entre los pasillos vacíos
sin ser vistos
y los espejos compartidos
un instante.
He dejado atrás ese cansancio
de perderme en la penumbra
de los cuartos que se alquilan,
en las sabanas momentáneas
y la llave en los cerrojos
de las puertas que se olvidan.
Decidí no mentir más amores
ni ser solo una parte
en algunas vidas ajenas,
desde que fuiste la espada
que atravesó la coraza del alma
y a sus escudos de piedra.

Marcelo Posada
© Derechos Reservados
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sábado, 19 de septiembre de 2015

Semilla





Semilla

Quizás si detengo
el paso de la noche
y mantengo con vida
los sueños más viejos
encuentre ese instante
en que al fin sea la tinta
quien descifre y desande
el temor a lo incierto.
Cuando abrume el vacío
que deja en el alma
un manojo de letras
ya volcado al poema
buscaré en los tinteros
las palabras faltantes
que serán nuevos versos
inundando mis venas.
Tal vez así pueda
contener el aliento
y al contemplar la semilla
reposar en el surco
la imagine en mis manos
tibia y sosegada
como el pan que da vida
después del ayuno.

Marcelo Posada

domingo, 13 de septiembre de 2015

Alejandra



Alejandra


Cuantas veces te busqué
en esos espejos
que reflejan la humedad
en los ventanales,
y en las sombras
que se diluyen lentamente
al arrastrarse bajo las luces
mortecinas de las calles.
Tantos fueron los sueños
que indagué sin dar contigo
como lagrimas de sal
habitaron mis heridas
y tras más de un centenar
de ceniceros
me perdí en esos abismos
de silencio y nicotina.
Te busqué en la tinta inmóvil,
y en la hoja en blanco,
como siempre,
mansa y cristalina,
hasta hallar tu nombre
escrito sobre la arena
con la espuma que las olas
abandonan en la orilla.

Marcelo Posada
© Derechos Reservados
http://marcelodelacosta.blogspot.com.ar

domingo, 6 de septiembre de 2015

Transcurre





Transcurre

Transcurre la noche
y quedan entre sabanas
el cielo, el infierno, la piel,
el sudor y la saliva,
la tempestad y el sosiego,
el gozo y la dicha desmedida.
Transcurre la noche
y de los cuerpos incendiados
solo quedan sus cenizas,
el torbellino de besos
que partieron de tu boca
y la sombra en la pared
delineándote deprisa.
Transcurre la noche
y ya han sido sembradas
casi todas las caricias,
esas que al echar raíz
me magnifican como hombre
y solo ante tu ausencia
se ocultan y marchitan.

Marcelo Posada
© Derechos Reservados
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sábado, 15 de agosto de 2015

Piel adentro



Piel adentro

Piel adentro los susurros
engalanan mariposas,
la penumbra se dispersa
y el deseo es quien enciende
presuroso las antorchas.
Piel adentro es la osadía
quien transgrede toda norma,
cuando mis manos te miran
y tu cuerpo es la frontera
que dibujo con mi boca.
Piel adentro no hay barreras,
ni pecado, ni oraciones
y la piel en sus aristas
es el altar donde riman
los desbordes que se esconden.
Piel adentro eres marea,
espuma blanca  en la arena
y la sal de su sabor,           
cuando al poblarte de caricias,
abrazada a las almohadas
vas cambiando de color.
Piel adentro se halla tu nombre
tatuado siempre en mi voz
pues tu aliento me da vida
al saber mi mundo tuyo
y el tuyo, de los dos.

Marcelo Posada
© Derechos Reservados
http://marcelodelacosta.blogspot.com.ar

sábado, 8 de agosto de 2015

Eva se desnuda





Eva se desnuda

Eva se desnuda,
y la penumbra
agita su ansiedad
entre las sabanas
como única deidad,
cuando la noche,
en el trono de su piel
se erige soberana.
Eva se desnuda,
en ese instante,
en que el deseo se anuncia
en las campanas
y desanda laberintos
de caricias
tallados por mis manos
en su espalda.
Arropada con el aire
se abandona
a la tibia desnudez
de las almohadas
esperando aquellos besos
que humedecen
hasta las gotas de rocío
desahuciadas.

Marcelo Posada
© Derechos Reservados
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