Google+ Followers

jueves, 22 de mayo de 2014

Eva no se desnuda

Eva no se desnuda,
y del espanto y los relojes
me rescatan
poemas de papel a su medida,
escritos con la tinta del licor
con que me ahogaba
al beber siempre en su cántaro
a escondidas.
Aún conservo las raíces
que en el pecho
dejaron un puñado de caricias
y la silueta de su sombra
proyectada
en las parcelas de memoria
que agonizan.
Eva no se desnuda
y aun así intentaré sepultar,
en estos versos,
todo lo que ya no tenga cura…
la serpiente, el veneno y su manzana,
los miedos, los temores y las dudas,
y la certeza que en la esfera
de mi vida
ella ha sido mi perfecta cuadratura.

Marcelo Posada